
Un preso, encarcelado por asesinato en primer grado, escapa, había estado 25 años de su vida en prisión.
En su huída topa con una casa, entra y ve a una pareja durmiendo en la habitación. Ató al hombre a una silla en un lado del cuarto y ató a su esposa a la cama. Subió a la cama, se puso encima de la mujer, y la besó en el cuello. De repente se levantó y fué al baño. El marido arrastró su silla hasta la cama hasta llegar a su esposa y le dijo: